“La Pantoja de Puerto Rico, ¿qué.. rayo.. es.. eso?”
Eso me preguntaba mientras veía una comedia televisiva española, donde mencionaron este nombre tan peculiar. Lo primero que pensé fue que en Puerto Rico jamás se había mencionado tal cosa; o por lo menos yo nunca lo había escuchado. Así que, tan sólo me bastó con girar mi silla de escritorio para encontrarme frente a mi computadora y así-como dicen en inglés y adoptamos en español- “google it” .
Entonces, abrí el “browser” y alli salió la página principal: Google. Luego, escribí en “search”: “la pantoja de puerto rico”, sin tan siquiera tomarme la molestia de escribir las mayúsculas donde correspondían; y en menos de diez segundos apareció una lista de las posibles respuestas a mi pregunta. Todas eran diferentes “links”, o direcciones, que se relacionaban con las palabras que había escrito en la búsqueda. Asi que me aventé a dar un “click” en la dirección que aparecía casi al final de la lista.
En un abrir y cerrar de ojos ya tenía la respuesta a mi pregunta: qué, o mejor dicho, quién era la Pantoja de Puerto Rico. Resultó ser “un personaje que sale en un programa de televisión[en España] que hay humor e imitaciones. Este personaje es una imitación de la cantante española Isabel Pantoja; se viste como ella o parecido, y como el imitador es puertorriqueño pues ha decidido ponerse el nombre de la Pantoja de Puerto Rico...” Esta era la respuesta a una pregunta del foro, de la dirección a la que accedí, donde uno de los usuarios tenía duda sobre este personaje que vió en un programa a través del internet. Pues, al igual que yo, este usuario tuvo que recurrir a la maravillosa tecnología del Internet e “investigar”.
Pero, ¿cómo podemos llamarle investigación a una búsqueda que no tarda más de cinco minutos en realizar? Bueno, la verdad es que con estas nuevas herramientas de la tecnología podemos encontrar un sin número de información, con tan sólo un “click”. Y ya no es necesario convertirse en todo un detective para formar parte de la investigación. A medida que las nuevas tecnologías de la información van avanzando, los medio de comunicación también. La búsqueda que antes costaba horas, hoy día se puede realizar en un minuto. Así mismo los periódicos lo han hecho, ya que si no progresan y evolucionan se quedan atrás; y para un periodista no es nada convienente estar atrás. Es necesario e imprescindible estar a la vanguardia y mantenerse activo porque sino otro puede ocupar su lugar.
Este concepto de Google también lo han adoptado los periódicos en sus archivos. Estos archivos se han “comprimido” y se han guardado en sistemas de computadoras. Ellos-los periódicos- tienen algo así como Google, donde únicamente preservan documentos, fotos, noticias filtradas de periódicos internacionales y muchas cosas más. Todo lo que es relevante para la empresa periodística se guarda allí; incluso cada periódico del día está archivado en el programa de computadora.
Y son estos cambios los que han permitido que los periódicos continúen a flote dentro del mundo de la convergencia, pues ya no sólo ofrecen una edición impresa, además tienen su versión “online”, donde los lectores pueden acceder a cada hora y en todo momento para mantenerse informados de los últimos acontecimientos del día. Estar informados está al alcance de un “click”.